jueves, 3 de diciembre de 2009

Rarito

I

Nunca deja de sorprenderme … como lo que es distinto … lo que escapa de esos curiosos y prejuiciosos dictámenes que a lo largo de los años nos han inculcado como “lo normal” o “lo socialmente correcto y esperable” … produce fascinación y fantasía en las mentes de las personas más diversas …
Muy pocos se atreven a confesar … o mejor … a confesarse … que detrás de la burla o el rechazo frontal a aquel que es distinto … lo que realmente se rechaza es una miseria propia e inaceptable.

Nos reímos a carcajadas de los que son o tratan de ser distintos … o simplemente les proclamamos un exagerado y falso respeto … porque así creemos ponernos a salvo … A salvo de las fantasías y miserias más ocultas e inconfesables que habitan dentro de nosotros mismos … y que se personifican una y otra vez en aquellos que sin vergüenza se proclaman “distintos”.


II

Resulta que viajé a Ushuaia y tuve que dar siete cursos en dos días ... Cuando llegó el último curso estaba harto de escucharme ... harto del curso ... de los alumnos ... quería terminar de una vez mi trabajo.
En medio de mi última clase una mujer rosarina que se afincó en Ushuaia hace unos años ... mofándose una y otra vez desde el último banco del aula no perdía oportunidad para hacer chistes ... Yo suelo dejar que hagan chistes en clase ... siempre que no se vuelva un vicio constante ... sencillamente porque distrae a todos los demás.
Le festejé el primero ... el segundo ... el tercero ... después le pedí que por favor hiciera silencio ... A lo que esta mujer - de ojillos vivaces y mirada sobradora - me dijo ante las repentinas carcajadas de todo el curso ... ¿Le han dicho que usted es medio rarito? ... Con rostro cansado y entre risas pregunté por qué.
Bueno - confesó muy seria - un poco por ese arito que usted lleva en su oreja ... humm no sé ... Yo sé que en Buenos Aires quizás es algo común ... pero aquí es más bien de "raritos" ... Además – continuó - su manera de explicar ... sus gestos ... sus modales … me hacen pensar que usted es medio rarito.
En ese punto las risas eran más bien risotadas insoportables de animales en celo ... Temí más que nada perder el control de la clase ... Temí que el curso se me fuese de las manos y no llegar a finalizar mi clase según el horario pautado ... Sentí el cansancio de dos maratónicos días de exposición caer como un pesado diapasón concluyente.
Con la mirada perdida en el techo del aula … me hice el que reflexionaba y les dije de un tirón y levantando un poco la voz ... que me parecía mentira que en el siglo XXI se siguiesen remarcando ridículamente las elecciones sexuales de los demás.
Ahora las risas amainaban y se convertían quién sabe en qué cosa ... Treinta personas me miraban entre curiosas y divertidas como esperando algo más ... quizás alguna frase picante que de pie nuevamente a la risa ... o un chiste que reavivase el tema.
En silencio comencé a mirar a cada uno … me puse muy serio ... y al parecer esto les hizo impresión ... porque ahora yo veía caras de duda ... de tímidas disculpas por tantas risotadas ... Entonces les dije a todos pero mirando solo a la rosarina: - Yo no soy rarito ... no les voy a permitir que me llamen rarito ... porque yo no soy ningún rarito ... me siento igual a los demás ... a todos ustedes … ¿Está claro? ... ¡Yo soy gay! -.
Toda la clase se hundió bajo un silencio sepulcral ... La rosarina pasó de la sonrisa a unos ojos congelados e inquisidores ... Dos gorditas que estaban sentadas en el primer banco y habían reído como hienas histéricas ... bajaron sus ojos hasta las baldosas grises del aula ... Ahora nadie se reía ... nadie hablaba ... nadie gesticulaba ... Advertí la mirada asustada de mi compañera de trabajo que parecía implorar: ¡Oh no Ruben ... faltan solo dos horas para finalizar el trabajo ... no pelees con la gente por favor!!!
Inmediatamente decidí seguir con la clase que había mutado y estaba mansita como una cabra ... Y ni bien comencé nuevamente a hablar ... un muchacho confesó tener un primo gay que era muy buena gente ... Una señora con cara de vaca aseguró que en Ushuaia había muchos homosexuales que eran muy trabajadores y honestos ... La rosarina no decía nada pero me miraba desde el fondo con la sonrisa dibujada en los labios como si le costase creer ... La miré un segundo profundamente a los ojos y le sonreí ... Al rato nomás me permití hacerle algunos chistes ... todos rieron distendidos … incluso ella.
Llegó el final ... nos aplaudieron a ambos docentes ... Yo abracé a mi compañera con la satisfacción de haber terminado todas las capacitaciones.
Miriam - ese es el nombre de mi compañera - me dijo al oído divertida:

- Boludo ... ahora todos se van pensando que sos puto -
- ¿Y qué tiene Miri? - le respondí sonriente.
- Ay no seas boludo Ruben ¿Por qué dijiste que soy gay? -
- Porque se me descontrolaba la clase Miri ... ¡Vos lo viste che! -.
- Tendrías que ser actor -
- Prefiero ser puto -
- Ya lo creo ... pero no te preocupes ... no lo divulgaré -
- Más te vale -


Ruben

jueves, 10 de septiembre de 2009

AMANTE

A vos Rafa ... que gustas de mis relatos.




Andaba por acá Rafa ... te recordé ... nada más saludarte.

Te va a sonar quizás un poco loco lo que voy a decir ... Pero me place que a veces no escribas.

Está el señor que se obliga a escribir todos los días como un ejercicio ... cómo si fuera al gimnasio ... quizás para no perder la costumbre o la figura ... Llueva o truene ... el señor está ahí batallando contra la cotideaneidad ... Me parece respetable.

Está también el señor que no tiene tiempo o no tiene libertad para sí mismo ... y entonces se promete concienzudamente escribir cuando tenga un ratito libre ... Y cuando llega el momento se quiere echar todos los polvos juntos y queda exhausto y dolorido ... quizás pensando en toda la mierda que deberá tragar hasta volver a repetir un momento como ese.

Yo con mi escritura tengo una relación de "amante" ... La visito a cualquier hora e incluso cuando me place o cuando estoy de ánimo ... Sin darle explicaciones ... sin excusas ... sin promesas ... A veces echamos polvos inolvidables ... otras veces conversamos tonteras ... Otras veces no se me para ... ¡No se me para Rafa! ... y al principio obviamente me enojo ... le miento que "es la primera vez que me pasa" ... Y ella se ríe mientras me llena de saliva el cuello ... me pasa la punta de la lengua por las tetillas ... por la entrepierna ... por el ano ... Me pregunta suavemente si realmente tengo ganas ... y entonces me hace terrible fellatio hasta el final y sin globito.
Otras veces nos desnudamos nada más que para mirar la ventana ... el horizonte ... el mar ... las montañas ... y mientras nos despedimos y nos decimos hasta quién sabe cuando ... la dejo sin melancolía ... y sin aviso de vuelta.
La olvido Rafa ... y sinceramente no me preocupo demasiado ... Ella me pide que yo sea así ... me dice que me quiere de esa manera ... Me ama sin hacerme preguntas ... la amo sin otorgarle respuestas.

viernes, 21 de agosto de 2009

Amores escolares

Una tarde decido llamar a casa ... y apenas suena el teléfono del otro lado se oye el tímido y expectante hola de Nina ... mi sobrina de apenas 4 años ... Entonces le aclaro que soy el Tío Ruben - y antes de pedirle que me pase con algún "grande" de la casa - ... le pregunto cómo le fue hoy en el jardín de infantes ... Ella (con voz bajita y preocupada, me confiesa) ... - Hoy terminaron las clases Tío ... y ahora no tengo más novio ... me pelié ... y no quiero saber más nada - ... Sorprendido y sin saber bien qué decir, solo atino a contestarle que no se haga problema, que ya va a encontrar otro y que no esté triste ... A lo que ella me responde: Es que yo soy chiquita tío para tener novio ... - Pero claro Nina - le respondo un poco más aliviado - vos todavía sos muy chiquita y es mejor que disfrutes de estar sola - ... Sí - afirmó ella concluyente - voy a esperar hasta tener 5.

sábado, 1 de agosto de 2009

IONPAVENTEN ...

... me dijo Luana con cara de misteriosa, mientras yo escribía no recuerdo qué. Seguí escribiendo sin prestarle demasiada atención, ella se acercó otra vez y me dijo: -¡Ionpáventen!-. Le ofrecí agua, después le miré el pañal que estaba limpio, y finalmente la dí una galletita dulce y encendí el televisor buscando el Disney Channel. - ¡Ionpáventen! - dijo Luana misteriosa; le calenté la mamadera, y le expliqué que su mamá volvería en un ratito. No tenía hambre y entonces nos sentamos a jugar en el piso, ahí mismo me miró una vez más y me dijo pensativa: ¡Ionpáventen! Le dí un beso y pensé desorientado: ¡Tengo que aprender el idioma de los bebes!

Ahí van algunos resultados que obtuve hasta ahora:


Pan: Todo tipo de comida ... incluído claro está el pan.

Etó: Esto o aquello o lo otro.

Ietupa: Significado desconocido.

E'nene: El nene ... la nena ... y casi todos los seres humanos con excepción de padres y abuelos.

A: Agua

Tan: Le preguntamos a Luana que era tan y dijo ¡ten!.

Ishupén: Significado desconocido.

Nu nu é nené: Algo así como "ese nene".

Yapandié: Significado desconocido. Jugando en el piso suele decirlo despacito.

Du du e a papa: Algo referido a mí ... pero aún indescifrable.

Tavetún: Significado desconocido.

viernes, 17 de julio de 2009

Cartas del abuelo

A la abuela Hebe, mi agradecimiento por la posibilidad y el permiso de publicar las cartas.



Presentación



¡Hola abuelo hijo de puta, la concha de tu madre!

¡Qué hacés Pilucho hijo de re-mil putas! ¡La puta madre que te parió!

La risa del abuelo Cacho resonaba en la pieza húmeda y oscura. Y desde la cama él se reía como yo mientras nos seguíamos insultando y revoleándonos juguetes a modo de bienvenida.
Con mis tres años de vida, esas son las únicas charlas que recuerdo haber mantenido con mi abuelo. Charlas muy poco diplomáticas por cierto, pero divertidas y liberadoras hasta las carcajadas.

Guardo imágenes del abuelo que con el tiempo se fueron transformando en pedacitos de sueños arrugados. Una tarde de sol comprando un huevito de pascua en Larrazabal y Bragado, el cuál a la media cuadra se me cayó a la vereda y yo lloré desconsolado.

Como si fuese una foto desdibujada y vieja, recuerdo reuniones del abuelo con los “compañeros del partido” como solían decir en casa. Yo asistía desde lejos y con el enojo propio del que se queda afuera. Buscando la complicidad del abuelo que hablaba y gesticulaba en medio de una humareda, corrí a la cocina a preguntar por qué el abuelo se cruzaba de piernas cuando estaba sentado.

Todavía recuerdo tardes en las que iba desde sus brazos hasta los barrotes de la escuela República del Brasil, mientras esperábamos que la abuela Hebe saliese del comedor escolar.
Al parecer desde hacía algún tiempo la abuela se había visto obligada a trabajar para mantener la casa.
Mientras tanto el abuelo y yo en la cocina preparando “torta fritas”. Yo quería amasar junto a él, y ante mi insistencia, recuerdo que cortó un palo de escoba y lo transformó en un pequeño palito para que pudiese amasar a su lado. Cuando más tarde llegó la abuela, con orgullo le enseñé la primera y única torta frita que amasé en mi vida.

Otra tarde él pintaba el patio de casa, y nuevamente yo me empeñaba en colaborar. Me aferraba a sus piernas y reclamaba el pincel para ayudarlo desde allí abajo. El abuelo sonreía y miraba mi cabeza salpicada con pintura.
Después no sólo hubo pincel, sino que además me puso un sombrero de pintor, que mágica y rápidamente surgió entre sus manos y un papel de diario viejo.

No recuerdo más. Quizás lo último es que yo saltaba en su cama y él parecía muy dolorido. Ya casi no jugaba ni me prestaba demasiada atención. Y entonces yo saltaba con más fuerza sobre el colchón buscando su mirada cómplice, y mamá me reprendía diciendo: Ruben no saltés más que el abuelo no se siente bien. Y él le reprochaba con voz cansada: dejalo Silvia dejalo que juegue.
Yo seguía jugando y pese a su silencio y su inmovilidad, le reclamaba a los gritos un trencito que fuese como los de verdad.

A los pocos días la casa extrañamente se llenaba de gente. Una enfermera que pasaba largas horas junto a nosotros, una noche de llanto desconsolado reparó con cinta adhesiva una planchita que se había convertido en mi juguete inseparable.
Y fue quizás por esas noches que en medio de una madrugada fría de Junio, mamá me llevó a lo de mi otra abuela y - ante su sorpresa por nuestra repentina llegada - mamá dijo: le dejo al nene, mi papá está muy mal.

Días más tarde, de vuelta a jugar silenciosamente al patio de casa. El abuelo no estaba más y punto. Yo ni pensaba dónde podía haberse ido.
Quizás por eso la sorpresa y la duda, ese día en que la abuela y la tía Ale llegaron a casa con un paquete grande y misterioso.
Mis ansias por saber que había allí adentro les ganaron a las dudas de la abuela, que se debatía entre guardarlo hasta el día del niño o dármelo ahí mismo. Con manos ansiosas abrí el paquete y enmudecí al descubrir un tren a pila que jamás olvidaré.

Entonces la abuela me besó la cabeza, me miró triste y dijo con la voz llena de lágrimas: - Rubencito este regalo es del abuelo-.
Y yo que aún no podía creer semejante regalo, la miré confundido y le pregunté: – Pero abuela ¿Dónde está el abuelo?
Ella me abrazó fuerte y respondió: - Mirá hacia arriba, ¿Ves el cielo?, bueno, allá arriba, allá muy ... muy alto, está el abuelo ¿Lo ves? – Luego se secó las lágrimas y dijo: - Él desde allá arriba siempre te va a estar cuidando Rubencito.

Pero claro, semejante descubrimiento ahora me obliga a hacerle justicia al abuelo. No solo por ese trencito que me alegró tantas horas, y que fue comprado por expresa indicación suya con un dinero que debía cobrar. Sino porque sospecho que ese cielo en el que dijeron que estaba, un comunista convencido como era él, no lo hubiese aceptado jamás.

En todo caso el cielo del abuelo es aquél desde donde envió cartas hace ya muchos años. Un cielo en el cuál él sí creía fervientemente y había luchado toda su vida por alcanzarlo.

Estimado lector, lo dejo con mi abuelo Cacho. En tres cartas él le cuenta a la abuela Hebe noticias sobre su cielo. Ese que él buscaba fundar y compartir seguramente.




Las cartas del abuelo


24 de Octubre de 1956



De Dakar Africa a Lisboa.

Querida Hebe:
Te escribo en viaje del Africa a Portugal después de haber hecho escala en “Carrasco Uruguay” , en “San Pablo Brasil”, en “Río Brasil”, en “Recife Brasil”. Luego “Dakar Sud Africa” y esta te la despacho de “Lisboa – Portugal”. Todavía nos falta Roma y luego Zurich.
Voy muy bien a pesar que de Carrasco a San Pablo nos agarró mucha tormenta y el loco se hacia para todos lados y muchos pozos de aire; pero ahora vamos mejor que en el tren, ni se siente.
De todo lo que vi lo mejor lo más original son los negros del Africa, éstos si que son oscuros, después de esto los aeropuertos del Brasil son enormes de grandes y lindos. Ezeiza no tiene nada que hacer con estos.
Bueno Viejita espero que vos te encuentres bien igual que yo y contenta. Te diré que de Río les mandé unas postales a vos y a la Vieja. Te vuelvo a escribir de Zurich.
Aquí son unos (ilegible en el original) cogñac, Wisky de todo, hasta te tapan los pies las camareras.
Saludos a Irma y Vicente, por casa en fin a todos.

Recibí un fuerte abrazo de tu compañero que te quiere. Cuidame a “Carlitos”. Besos para vos y mamá y Carlitos y a todos.

Saludos a tu vieja y Manuel.

Chau, Besos




La 1 de la mañana

Domingo 28 de Octubre de 1956
Moscú. URSS

Querida Viejita:

Deseo que cuando llegue esta a tu poder te encuentres bien de salud, a lo mejor vos y Carlitos o Carlita quedando yo muy bien por el momento.

Hace dos días que llegamos a Moscú después de haber estado 1 día en Praga.
En Praga nos hicieron tantos honores que no te imaginás, vimos patinaje sobre hielo es maravilloso, la ciudad el museo en fin todo lo que pudimos. Vimos un almacén de ramos generales de 6 pisos es maravilloso y los cochecitos para los pibes y me acordaba de vos y el Pichirilo.

Pero acá en Moscú es divino el Kremlin, lo vimos de afuera, el lunes lo vamos a ver de adentro, el subte el Metro es un sueño en fin contártelo en carta es imposible.
Estamos en un Hotel que se llama Moscú, es de 4 pisos y en la pieza que estamos hay televisión, teléfono, calefacción, 2 roperos, 4 sofás, 1 mesa y un escritorio con veladores, en fin somos vacanes. Aquí se come 3 veces por día 4 o 5 platos de todo, el Vodka lo toman ante durante y después de la comida. Mirá es imposible contar. Te diré que se lo pasan preguntando que queremos.

Recién vuelvo del circo es muy lindo. Mañana mejor dicho hoy vamos a visitar la exposición Rural después vamos a ver un partido de fútbol y a la noche al teatro.

Bueno estoy con mucho sueño y me voy a dormir.

Recibí muchos besos vos y ... de tu marido que te quiere y el Papi volverá pronto para abrazarte.

Saludos a todos los familiares y a mamá dale besos míos.

Chau

Cacho


Moscú 30 de Octubre de 1956.
U.R.S.S


Querida Viejita Negrita linda bonita rica Pichirila, en fin Amor Mío:

Estoy esperando el avión para viajar a Kub, son de acá 3 horas de avión, una cosa de 900 kilómetros de Moscú.

Vieja si me pongo a contar no terminaría en dos días y tengo que salir en este momento.
Pero igual te voy a adelantar algo.

Fuimos al Teatro Moscú, es como el Colón argentino, pero lo distinto que estaba el artista, el obrero y el campesino, es decir todo el Pueblo.

Visitamos un “Magazín” Almacén y había colas dentro del negocio de 50 metros. En los almacenes hay de todo y son de grande una manzana el edificio. La gente compra y compra, esto es la esclavitud que dicen los Capitalistas.

Visitamos el Combinado, es decir el Fug. Necoyan, trabajan 14.000 obreros: se hacen de todo Matan y conservas y chachinado. Esto no te voy a contar pero es muy bueno después te cuento.

Fuimos a las Casas Cunas y Jardín de Infantes, esto es extraordinario, unos rusitos que parecen Ositos con las pieles. Y lo distinto en los chicos acá que en la Argentina, por ejemplo en los tranvías, ómnibus y subte a los chicos hay que darles el asiento, bueno Vieja te adelanto algunas cositas después te cuento.

Te diré que no es un paraíso pero marcha a pasos agigantados, por ejemplo se ve el viejo Moscú con casas de maderas, pero enfrente los grandes Monoblocks de 8 y 10 pisos; en el Fug están haciendo dos, uno de 5 pisos 340 departamentos, este por cuenta del Sindicato, se utilizan para beneficio de los afiliados, no como nuestros Jerarcas; pero no solamente eso sino que el Estado construye, hay uno de 10 pisos con 600 departamentos. Nos dicen los Camaradas: vuelvan dentro de un año y no conocen más nada, es decir con este Plan Quinquenal.

Decile al Cola que el fútbol es inferior al nuestro. Nosotros le podemos ganar. El Spartaco le ganó al Ejercito 3 a 0.
El Spartaco es el campeón Soviético, tienen el Guin derecho es extraordinario, y gambetean bien todos; lo que pasa que empujan mucho. Por otro lado forman: arquero, 3 Fulbas, 2 medios y 5 delanteros; pero bajan y suben todos, el centrofobal, los guines, todos un estado atlético muy bueno.

Bueno Vieja no sé si le voy a poder escribir a mamá, pero decile que no tenemos tiempo, nos levantamos y nos están esperando y a comer. Luego salimos enseguida, volvemos más o menos a las 5 o 6 de la tarde y comemos otra vez y volvemos a salir hasta las once o 12. Luego comemos y estamos cansados, nos vamos a dormir. Y así ni mate tomamos, pero comemos todo el día.

Te diré que el 15 o 17 salimos para allá, así que pronto estoy con vos. Aquí todo el Pueblo se prepara para el 7 de Noviembre.

Saludos a los Compañeros y a Martínez especialmente; dale saludos y que me perdone que no le escribo.
Si te hace falta algo velo a Martínez, él te va a resolver.

Saludos a Irma y Vicente, a Mamá, a los Muchachos, es decir a todos y besos al Pichirilo mío.

Abrazos a la Vieja y visitala es buena es una Santa.

Saludos a tu Vieja y Manuel.

Recibí un fuerte abrazo de tu negro que no te olvida. Chau. Besos.

Cacho

lunes, 23 de marzo de 2009

La Gaceta - Tucumán - 14 de Marzo de 2009

Falleció el destacado locutor Víctor Cuevas
LA GACETA / JOSE NUNO



Tras una larga enfermedad, falleció ayer el reconocido locutor Víctor Cuevas, de 81 años. Durante su carrera, se destacó por su profesionalismo y por su cultura.
Cuevas tuvo una extensa trayectoria en estaciones radiales tucumanas. En noviembre de 1948 ingresó a la, en aquel entonces, flamente radio Splendid. Allí trabajó hasta que se cerró la emisora, en julio de 1978. De allí pasó a LV7, donde se desempeñó hasta su jubilación. Sin embargo, no abandonó su pasión por la radiofonía y siguió trabajando hasta el año pasado en radio La Compañera.
Quienes lo conocieron lo recordaron como un profesional intachable. Durante su carrera llegó a ser jefe de locutores y director de Splendid. Su profesionalismo lo convirtió en un ejemplo a seguir en el oficio. Además, encabezó desde la radio innumerables campañas solidarias junto a la Iglesia Católica. Se lo recuerda también por haber sido un apasionado purista del Español que luchó por difundir el habla correcta del idioma.

Don Víctor

A Víctor Cuevas, Elsa y Roxana



La primera vez que me vio me miraba torcido … Le costó un buen tiempo mirarme a los ojos cuando yo le hablaba … En aquel entonces yo era un muchacho de veintiocho años que llegaba por primera vez a Tucumán - y según Don Víctor - era “el amigo de Roxanita” que venía a pasar las fiestas de fin de año en su casa … Obviamente la antipatía fue mutua … aunque yo lo disimulaba un poco mejor motivado quizás por mi condición de visitante.
Todavía lo recuerdo sentado en la puerta de su casa … con aire grave y serio … y con la somnolencia de las cinco de la mañana … esperando paciente que su Roxanita y yo regresemos de nuestras salidas … Un “buenas noches” rápido y seco inauguraba y terminaba nuestras conversaciones de madrugada … Yo enfilaba derechito para la pieza de huéspedes sin darme vuelta y sin intervenir en los reclamos por el horario que él hacia a su hija.

En los medios tucumanos Víctor Cuevas era un personalidad reconocida y admirada … Y en esos primeros tiempos él me lo recordaba cada vez que podía … Algunas veces a colación de algún amigo suyo que trabajaba en Canal 8 … y otras veces cuando directamente lo mencionaban a él en algún programa de radio … Su voz inconfundible y pausada aprovechaba nuestros primeros almuerzos compartidos para jactarse burlonamente de lo mal que se hablaba el español en Buenos Aires … Yo le devolvía las gentilezas cada vez que escuchaba el “muy mucho” tucumano … y le decía con jactancia casi adolescente – Don Víctor … si ya es “mucho” no es necesario aclarar que es “muy”- … Entonces él se ponía serio y respondía secamente que era verdad … Ahí nomás comenzaba a tratarme de Joven … Joven de aquí Joven de allá … - Usted Joven figúrese que para nosotros el “muy mucho” es precisamente el “muchísimo” que utilizan ustedes allá en Buenos Aires … De todas maneras yo reconozco Joven que el término está mal utilizado … pero comprenda usted que son regionalismos … Buenos Aires ¡je! no es precisamente la panacea del español … y le diré Joven que en Santiago del Estero se habla un español purísimo y casto … mal que nos pese a nosotros los tucumanos y a todo el resto del país … Y fíjese Joven que digo correctamente “el resto del país” y no “el interior” como acostumbran decir ustedes en Buenos Aires … Todos los noticieros porteños dicen “el interior del país” … ¿Y ustedes donde están? ¿En el exterior? … ¡Elsa tráeme la sopa por favor! y pregúntale al Joven si va a tener la gentileza de querer acompañarnos … De ser así tráele un plato a él también … Lentamente - entre cucharadas de sopa de zapallo - se agotaban nuestras primeras charlas.

Los usos del idioma español fueron nuestros primeros desacuerdos … Don Víctor sostenía que hablar bien era pronunciar las palabras con extrema corrección y utilizando toda la riqueza del español … Y yo buscando polemizar le decía que hablar bien era poder transmitir lo que se pensaba y sentía de manera que cualquiera pudiese entenderlo y hasta sentirlo … Las correcciones ortográficas y gramaticales eran más bien secundarias … No había acuerdo … El tenía en su haber cincuenta y tantos años de radio … y yo apenas estaba cursando mis estudios de sociología … Sin embargo – al menos en mi presencia – jamás desautorizó mi opinión por ello.
Otro desacuerdo crucial era la religión … Pero ese tema casi no se tocaba … Don Víctor quizás ya estaba ejercitado con las ideas que su hija traía de la Universidad de Buenos Aires … y prefería casi ni preguntarme sobre mis propias creencias … Daba por sentado – medio en serio medio en broma - que nosotros los sociólogos éramos todos medio comunistas.
- De qué zona … o mejor dicho como dicen ustedes allá … ¿En qué barrio vive usted Joven? - preguntó en uno de aquellos primeros almuerzos - En Mataderos Don Víctor - respondí tímidamente. – Ahh yo he estado por allí hace ya muchos años … Un fin de semana me enviaron a relatar un partido entre San Martín y Nueva Chicago … Y me fui con mi estimadísimo y ya finado amigo del alma Ariel Fernández … cuyo hijo le cuento … es muy amigo de mi queridísima Roxanita … Mataderos ¡ehh! … nos reventaron a patadas en la cancha y después afuera nos querían pegar también cuando nosotros nos retirábamos pacíficamente … Mataderos ¡ehh! … me queda el recuerdo de un barrio de forajidos … - ¡No trates así al chico Chicho! ¡Por favor! – rezongó Doña Elsa desde la cocina - ¿Pero Elsa? - se justificó Don Victor - si solo estamos conversando un poco con el muchacho … Además le estoy diciendo la verdad de lo que me pasó … ¿Qué quieres tú? ¿Qué le mienta?

Los primeros acercamientos fueron a partir de compartir trabajos manuales … Un día por intermedio de Elsa - su mujer - me pidió ayuda para arreglar ciertos artefactos eléctricos de la casa … Lo recuerdo teniéndome la escalera para que yo arregle un portalámpara … recuerdo también su insistencia en cortar la luz … Su voz ya más amiga diciéndome – Chango ten cuidado con esos cables pelados por favor, no quiero que te lastimes, hazlo con precaución y si no puedes no te preocupes, por hoy ya te has ganado tu plato de sopa -.
Una siesta de diciembre – de esas siestas tucumanas de cuarenta grados a la sombra - …yo me empeñé en reparar el timbre … ese que yo mismo había descompuesto de tanto conectar y desconectar los cables de la casa … Y aquella siesta … mientras las mujeres dormían … preparado y con la valija de herramientas en mano ya estaba Don Víctor esperándome … Mientras me alcanzaba un alicate noté que los ojos se le cerraban de sueño y bostezaba … Recuerdo que pensé que solo a un porteño como a mí se le podía ocurrir realizar esos menesteres a la hora de la siesta … Pero Don Víctor – hombre de 75 años - estaba al pie del cañón con paciencia infinita … Y esta vez era yo el que le insistía que vaya a descansar y me deje solo … Y él que no … que no … que no me iba a dejar solo trabajando con la electricidad … - No quiero que te me caigas de la escalera Chango – me respondía amistosamente - Además estás trabajando con electricidad, yo me quedo contigo para cuidarte ¿comprendes?, puedes precisar alguna herramienta o alguna otra cosa … De paso conversaremos sobre tu ciudad … Cuéntame Chango … ¿Cómo están tus padres y hermanos? ¿Cuéntame como está la vida en Buenos Aires?

En esas primeras charlas que se sucedían reparando enchufes … cambiando bombitas … plafones o ventiladores de techo … comenzaron a aparecer las primeras coincidencias sobre temas que nos interesaban a ambos … El tango … la literatura … el folclore … y el fútbol … fueron los primeros acuerdos que nos permitieron acercarnos un poco y acotar la incómoda distancia inicial …
Don Víctor tenía una anécdota para cada tema … Si hablábamos de folclore él me contaba que mientras compartía mañanas radiales con Atahualpa Yupanqui … había una jovencita de pelo largo que seguía atentamente el programa … Ella esperaba una prometida oportunidad para salir al aire … Esa jovencita que esperaba con guitarra en mano era Mercedes Sosa … O me narraba una antigua visita de la orquesta típica de D’arienzo a Tucumán mientras recordaba nuevamente emocionado: - Nosotros Chango … con mis compañeros de radio de aquel entonces … pensábamos que al ser D’arienzo una figura emblemática de Buenos Aires ni nos iba a mirar a la cara … Y grande fue mi sorpresa Chango cuando D’arienzo al rato de llegar a la radio me palmaba la espalda y me decía Cuevitas de aquí … Cuevitas de allá … Después salimos del edificio y como había muy mucha gente esperándolo en la calle … tocaron ahí nomás para todos nosotros … Yo me senté en el cordón de la vereda … los miraba y no lo podía creer … ¡Esos eran artistas de verdad Chango! … Hoy día tú puedes ver televisión a gente que no les llega ni a los tobillos a semejantes personalidades … y ya andan con cuatro o cinco guardaespaldas y se creen dioses intocables.

Con los años … con las charlas sobre cualquier tema … Don Víctor que a esta altura para mí ya era Don Chicho … comenzó a convertirse en el tucumano simple que él siempre había sido … pero al que yo recién comenzaba a conocer de verdad … Despojado de la pomposidad y los grandes discursos … me ilustraba risueñamente sobre las delicias de las empanadas de gallina: - Ahh Chango ustedes los porteños solo conocen las de pollo … ¡y cuidado porque yo no los critico eh! … y menos ahora que en Buenos Aires tengo este excelentísimo amigo que eres tú … Pero te digo Chango que aquí en Tucumán hacen también de gallina y son sabrosísimas … Ya le voy a decir a Roxanita que te lleve a lo de mi estimada y queridísima amiga … una señora que me quiere muy mucho por los favores que he hecho a su hijo … un chango excepcional te digo … joven como tú … con un gran porvenir en los medios … Pero ya me estoy apartando de lo que te quería decir Chango … ya le voy a decir a Roxanita o a Elsa que encarguen las empanadas para que tu mismo las pruebes y me digas que te parecen - …

Ese señor de cara grave y seria que al principio inspeccionaba concienzudamente mis conocimientos de electricidad … había mutado al compañero de trabajo fiel y compinche que después de conversar un rato decía: - ¡A ese enchufe me lo dejas así nomás Chango eh! … después yo voy al Centro compro otro y lo cambio … Por hoy ya has hecho suficiente … ve a descansar tranquilo … bastante trabajo tendrás en Buenos Aires como para que vengas a trabajar aquí también … Ve y descansa un poco hermano … Si lo deseas ve a la heladera y bebe algo fresco … sírveme un vaso a mí también y brindemos a la salud tuya y de mi Roxanita … Cuiden el trabajo hijo … y traten de no pelearse por macanas … Desde aquí nosotros los vamos a ayudar en todo lo que podamos … Pero ustedes dos respétense mutuamente y cuiden siempre la fuente de trabajo que tienen … eso por ahora me parece lo más importante.

Cuando la etapa de los comentarios ácidos y las distancias insalvables parecían ya totalmente superadas ... apareció Juan Román Riquelme.
Una noche sentados uno al lado del otro mirábamos un partido de fútbol a beneficio … Yo comenté que era una pena que no jugase Riquelme … Y de pronto Don Chicho dijo burlonamente: - ¿Riquelme? Ahh ese sí es pecho frío como dicen ustedes allá … Yo sinceramente doy gracias a Dios que no lo convocaron … Lento como él solo … juega siempre para atrás … Noo a mí déjame disfrutar del talento de Ronaldinho ¡ja!… ese sí es un gran jugador … - Ehh Don Chico – intervine rápidamente yo – Riquelme es un jugador distinto … ¿Lento? … pone dos o tres pelotas de gol por partido … ¿Juega para atrás? ... le digo que es una forma más de hacer salir del fondo al equipo rival … no necesariamente es un defecto … Me parece que usted Don Chicho – dije buscando herirlo – repite como un loro todo que dicen algunos diarios y ciertos periodistas.
En ese punto creo que ambos nos pusimos muy nerviosos … Por un instante temí que nuestra relación retrocediese a los – ya superados - primeros tiempos … Don Chicho comenzó a levantar la voz y a vociferar que Riquelme era un vago … - Ya lo ves … es un vago … no le gusta correr … quiere que le den la pelota siempre en los pies … es un vago ... nació vago y se va a morir vago- ... Lo de usted ya es personal Don Chicho – le dije tristemente – usted tiene un problema personal con Riquelme ... quizás no le gusta la cara y por eso lo ataca – … Ahí mismo se enfureció y comenzó a relatar nerviosamente la visita del Santos de Pelé a Tucumán ... Recuerdo su voz casi de niño recordándose a sí mismo sentado tras la raya de cal … y observando las genialidades del Rey en suelo tucumano ... Fue curioso … más se acordaba Don Chicho de ese antiguo partido de Pelé contra un combinado de Tucumán ... y más se enfurecía contra Riquelme ... Vociferaba ya contestándose solo ... es un vago ... es mala persona … ese chango no sirve para nada.
El silencio clausuró una discusión que hubiera sido interminable ... El cotejo entre Messi y Ronaldinho terminó defraudándonos a ambos creo ... Solo se escuchaba el silencio y la voz de los presentadores de Fox Sports ... Al rato comenzó otro partido que seguíamos con atención pero ya sin hablarnos ... Don Chicho fue el primero en romper el silencio cuando llegó un golazo de Etó ... - ¡Ehhh pero qué golazo hermano! – dijo como si despertara de un largo sueño - Te digo Rubén que a mí Etó me gusta muy mucho eh! - y agregó - Esto te lo aclaro Chango para que a partir de aquí nos evitemos problemas.
- A mí también Don Chicho – le respondí con una sonrisa – Así que quédese tranquilo porque con el juego de Etó estamos totalmente de acuerdo.
La charla comenzó nuevamente a ser amistosa ... Y casi al final ... cuando yo le había pedido – ya más tranquilos ambos - que me cuente otra vez de aquella visita de Pelé a Tucumán ... Don Chicho me tomó del brazo y dijo sin mirarme a la cara: - ¿Sabes una cosa Chango? ... Yo ya estoy un poco viejo ... y la verdad es que tu observarás que yo acostumbro llamar amigos a muchos conocidos que tengo por ahí y que me ha dejado la radio ... Pero te digo mi estimadísimo Rubén ... y te lo digo con el corazón ... que lo que se dice amigos ... amigos de verdad ... esas personas a las que uno quiere y aprecia con cariño sincero ... a esos … ya los tengo a todos muertos ... Mis amigos ya se me fueron Chango ... solo me queda uno ... y ese uno eres tú -.

A partir de allí … el poco tiempo que nos quedó por compartir … se llenó de un cariño mutuo … Mientras medio Tucumán auguraba que Don Víctor Cuevas sería abuelo de un varón … él tercamente mantenía su fe intacta y aseguraba a todo el mundo que sería una niña … Recuerdo – al teléfono - su voz de abuelo flamante … enjugando lágrimas y diciéndome: - Mi queridísimo Rubén … amigo del alma … que alegría que siento Chango … Cuídame mucho a esas niñas por favor … dale un beso muy especial a mi Roxanita … dile que la amo …y otro beso para la Luana … Cuídalas mucho Chango … cuídate tú también …
Creo que la última vez que nos reímos juntos fue producto de un estudio que él debía hacerse … Yo lo llevaba en una silla de ruedas medio rotosa … y cuando quedamos al pie de una bajada pronunciadísima que había en la clínica … pensé que se me escapaba de las manos y lo perdía para siempre … Al parecer él advirtió mi temor … y cuando ya más tranquilo comencé a bajar sujetándolo por delante … me dijo con una sonrisa pícara: - ¿Sabes una cosa Chango? … por un momento me vi reventado contra la pared de allí abajo … No dije nada porque me llevabas tú … y ya sabes que tengo plena confianza en todo lo que tú haces … Pero te digo Chango que si el que me llevaba hubiese sido un enfermero de aquí … creo que todavía lo estaría peleando … Nos reímos bastante.

Recapitulando … debo decir que fueron contadas las veces que escuché a Víctor Cuevas en la radio … No dudo en afirmar que fue un locutor magnífico … Pero como diría él mismo en este punto … yo no voy a hablar de lo que no sé … Puedo decir en cambio que yo conocí a un Don Víctor de entrecasa y ya entrado en años … A un señor que por sobre todas las cosas era simple, honesto y frontal … Un amante incondicional de su mujer y su hija … Un señor que amaba con toda su alma la profesión que había elegido … y en eso - claro está - era un verdadero maestro.
De todas las anécdotas y charlas que todavía conservo – y creo guardaré por mucho tiempo – me voy a quedar con aquella vez que en la cocina de su casa me dió el título de amigo suyo.

Don Chicho – una vez más – no se olvide que aquí en Buenos Aires tiene un amigo … Sepa tambien que su nieta – mi hija – ya se enterará a su tiempo de quién fue usted y que hizo en sus 81 años de vida. Tiene mi palabra de amigo.

Esta fue mi manera de homenajearlo y recordarlo.

Qué en paz descanse Maestro.

Lo llevo conmigo.